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142 pulsaciones: la película documental llega a Youtube

Kimberly creció en un vertedero en Guatemala. El destino hizo que se cruzara con Alex, un arquitecto que lo dejó todo en España para unir su vida a la de cientos de niñas y niños a través de la educación. Así nació la Asociación CONI, así nacieron cientos de historias de esperanza, de ilusión, de superación… y una promesa inolvidable.

Fotografía de cover y portada: Alberto Pla

La película documental “142 pulsaciones”, de 30 minutos de duración, llega ahora a Youtube, donde se podrá visualizar de forma totalmente gratuita. Y lo hace después de los éxitos cosechados tanto en las proyecciones en España como en Guatemala.

Esta cinta, producida por la agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social para la Asociación CONI, narra la historia de superación de Kimberly y de otros niños y niñas que lograron estudiar y salir adelante gracias a su esfuerzo y a las becas educativas de CONI. En un país como Guatemala, donde solo el 3% de los alumnos alcanzan la educación secundaria, este tipo de proyectos resultan fundamentales para darles a los más jóvenes motivos para la ilusión y la superación personal y colectiva.

Precisamente superarse y cumplir sueños y objetivos son metas que todo el mundo se pone a lo largo de su vida. No obstante, llegar a cumplirlas puede ser más o menos accesible en virtud de muchos factores. Uno de los más importantes es la situación socio-económica de la que se parte y en países como Guatemala esta puede llegar a ser un verdadero obstáculo, en muchos casos insuperable. Ejemplos como el de Kimberly, que creció intentando ganarse la vida y ayudando a su familia “reciclando” productos en un vertedero local, muestran que cambiar de vida es posible. Aunque para ello el esfuerzo personal resulta fundamental.

Trabajo de CONI en Guatemala

La Asociación CONI se dio cuenta de estas situaciones en 2011 y desde entonces trabaja sobre el terreno para otorgar becas educativas a niñas y niños como Kimberly que ansían no solo salir de su situación, sino lograr con ello ayudar a sus familias y también a sus comunidades. Sí, porque en no pocos casos los becados, como se puede ver en el documental “142 pulsaciones”, ayudan becando ellos mismos a otros menores que se encuentran en situaciones similares de las que ellos lograron salir. Y también colaboran activamente en su educación como hace la propia Kimberly. Como relata el fundador de la Asociación CONI, Alejandro Sebastián, Kimberly “ella era una niña que se le veía en los ojos una ilusión, unas ganas de volar y enganchó mucho con los ejercicios que hacíamos para estimular esa imaginación”.

En sus 30 minutos de duración, este documental narra la historia de Kimberly, que, viendo las fotos que le enseñaba Alejandro “se enamoró de París” y decía que su sueño era “ver la torre Eiffel”, un sueño que también ha conseguido cumplir, como puede verse en el documental. Pero sus ansias de superación son también las de su comunidad y las de un pueblo como el guatemalteco que, pese a las adversidades, no se rinde y mantiene la esperanza de que los niños y niñas de hoy consigan acabar sus estudios y poder aspirar a construir un nuevo país y una nueva sociedad.

Asociación CONI

CONI es una ONGD española especializada en cooperación para el desarrollo con las comunidades indígenas del área rural de Guatemala. Su equipo está conformado por profesionales altamente comprometidos y convencidos de que la educación es la mejor herramienta para promover una sociedad global libre, pacífica y justa.

Su visión es la de una Guatemala con plena escolarización primaria y secundaria, sin hambre, sin pobreza y sin violencia de ningún tipo, con las comunidades indígenas integradas, respetadas y empoderadas, desarrolladas de acuerdo a su cosmovisión, conviviendo democráticamente en igualdad, libertad y fraternidad, en un país con las oportunidades justamente repartidas y los derechos plenamente respetados, donde cada individuo sea dueño de su propio destino.

Para más información, colaboraciones o voluntariado:

www.asociacionconi.org

Presentación del documental “Atu, el rostro de un pueblo olvidado”

 

“Atu, el rostro de un pueblo olvidado”. Una película documental sobre la vida en los campamentos de refugiados saharauis desde el punto de vista de una niña.

La ONGD MOSSolidaria presenta la última producción de Alberto Pla, el lunes, 15 de julio, a las 20 horas, en Ruzafa Studio

 

Cada verano, Atu, deja por unos meses su vida en los campos de refugiados del Sahara Occidental para convivir con la familia de Mari Olcina, en València. Su historia refleja la vida de sus compatriotas, que llevan desde 1976 sobreviviendo en cinco campos situados en medio del desierto, la hamada, frontera entre Argelia, Marruecos, Sahara Ocidental y Mauritania. 

Desde hace más de 43 años el pueblo saharaui lucha por recuperar su casa, ahora en manos de Marruecos. Esta ex colonia española es el único territorio no descolonizado de África. De hecho, es uno de los 17 territorios no autónomos bajo supervisión del Comité Especial de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas,

Gran parte de la población saharaui, unas 200.000 personas, sobrevive en cinco campos de refugiados desde 1976, cuando su potencia administradora, España, abandonó el Sahara Occidental en manos de Marruecos. Estos campos están ubicados en el territorio argelino de Tinduf, en pleno desierto, cerca de la frontera con Marruecos.

Mari Olcina lleva cinco años trabajando para mejorar la nutrición de la población saharaui y ha fundado MOSSolidaria ONGD para canalizar la ayuda de manera más efectiva. Ahora estrena, junto a la agencia Alberto Pla – Proyectos de Comunicación Social, la película documental “Atu, el rostro de un pueblo olvidado”. Mediante la historia de esta niña, que cada verano viaja a España dentro del proyecto “Vacaciones en Paz”, narra la forma de sobrevivir y de resistir del pueblo saharaui en el exilio.

Mari y Atu durante los meses estivales se convierten en madre de acogida e hija. Sus corazones están unidos por una causa: la del Sáhara libre. Ambas son conscientes de que su lucha no es nada sencilla, de que tienen muchas cosas en contra, empezando por la pasividad de la comunidad internacional, pero mantienen la esperanza de que un día el Sahara Occidental sea libre y que sus ciudadanos puedan tener un pasaporte y puedan decidir sobre su propio destino y sobre el de su pueblo.

La vida en el Sahara Occidental tiene cuatro características y varios derechos que son vulnerados a diario. La rutina en los quehaceres y en la alimentación, pues cuentan con una precaria canasta básica. El hecho de ser apátridas, sin derecho a una nacionalidad. La precaria asistencia sanitaria básica y la dominación por parte de Marruecos, son algunos de los problemas a los que se enfrentan desde hace décadas y lo hacen con el silencio cómplice de la comunidad internacional.

Entre los protagonistas de este documental se encuentran saharauis, así como Atu y su familia de origen, representantes de la Media Luna Roja o del Programa Mundial de Alimentos, y también españoles como Mari Olcina o la exconcejala de Cooperación, Neus Fábregas. Así como los estudiantes de nutrición que cada año viajan, junto a Mari Olcina, al Sahara occidental para conocer de primera mano la realidad de este pueblo y tratar de paliar sus carencias alimentarias y nutricionales.

Ellos y ellas reflexionan sobre las necesidades, carencias, aspiraciones y sueños de este pueblo que España abandonó a su suerte hace más de 40 años.

La cinta pretende dar voz al pueblo saharaui y también poner en valor el trabajo incansable de las mujeres en campamentos y resaltar la necesidad de una adecuada alimentación, de la que carecen. Ellas, desde el silencio, mantienen la fe de que un día volverán a su tierra y por ello viven organizadas para cuidar y educar a los niños y niñas, trabajan en las guarderías, escuelas, hospitales, alimentan a sus conciudadanos y llevan a cabo la tarea más tareas cotidianas.

Sinopsi del documental:

Atu es una niña saharaui de 12 años que viene cada verano a Valencia para huir del asfixiante verano del desierto en el exilio. Dos mundos opuestos entre un conflicto que ha alejado a cientos de miles de personas del Sáhara occidental obligándoles a vivir en el suroeste de Argelia. A su corta edad, con escasos recursos y sin patria afronta con coraje un futuro.

Alberto Pla

(Valencia, 1985). Es un fotógrafo, documentalista y filántropo español. Se licenció en Psicología en 2011 por la UCV mientras estudiaba fotografía. Actualmente cursa tercer grado de periodismo, y dirige Alberto Pla. Agencia de Comunicación Social.

https://www.albertopla.com/alberto-pla/

Desde 2010 ha trabajado para varias organizaciones en países como Eslovaquia, El Salvador, India, El Salvador, Mozambique, República Dominicana o Haití.

En 2012 y 2013 recibe el primer premio de fotografía de la Fundación de Derechos Civiles por el trabajo en la ciudad india de Rajeev Nagar sobre la importancia de la educación y por el trabajo “niños mecánicos” sobre la explotación infantil y el primer premio de fotografía por la Fundación BALMS. En 2014 es seleccionado entre los tres jóvenes más talentosos de la Comunidad Valenciana, en los premios “Talento Joven CV”, organizado por el diario LEVANTE-EMV y BANKIA.

Ha realizado varios documentales como “Increíbles”, “El Corazón de Haití” o “Un sol para Dominica” y desarrollado múltiples exposiciones en Valencia, Madrid, Barcelona, Londres, Miami, San José o Santo Domingo en galerías y lugares como Art Basel, Estación de Atocha, Barcelona-Francia, el Centro Cultural Bancaja o el Palacio de Bellas Artes de Santo Domingo en colaboración con organizaciones o empresas como FNAC, AECID, ADIF, Fundación SEUR o Fundación Bancaja. Distintas universidades alrededor de mundo han reconocido su trabajo y diarios como Gea Photo Words o el diario El País han destacado sus proyectos en portada.

 

Presentación del documental

Lunes, 15 de julio de 2019. 20 horas

Ruzafa Studio. Calle Pedro III El Grande, 11, Valencia

Eladio Seco: “Manos Unidas desaparecerá el día que no haya hambre en el mundo”

Por Yolanda Menadas | Fotografías de Ana Enguídanos Baena Fotografía cover del artículo Icíar de la Peña para Manos Unidas

Eladio Seco firma como Delegado de Manos Unidas Valencia pero ante todo, es un voluntario más. La ONGD de la Iglesia Católica lleva 60 años trabajando para apoyar a los pueblos del Sur en su desarrollo y en la sensibilización de la población española. Y luchar para conseguir mejorar la vida de los demás, merece un reconocimiento. El último, el Premio ABC Solidario por su programa de “desarrollo comunitario y de la mujer de Barabanki”, un grupo de 30 aldeas rurales situadas al norte de la India, un país al que destinan una quinta parte de su presupuesto.

Le entrevistamos junta a la Catedral, donde se cruzan los restos arqueológicos de la ciudad romana, visigoda y árabe. Tras la conquista cristiana, en la Baja Edad Media, se levantó la Almoina, que da nombre al edificio destinado a la manutención de los más desfavorecidos. En el siglo XXI, se mantienen las desigualdades. Sólo en 2016, Manos Unidas destinó casi 40 millones de euros a la lucha contra el hambre.

Eladio Seco | Fotografía Ana Enguídanos Baena

Eladio Seco | Fotografía Ana Enguídanos Baena

¿Cuáles han sido los mayores logros de Manos Unidas conseguidos esta temporada?

Nuestra campaña de este año se centra en el lema “El Mundo no necesita más comida, necesita más gente comprometida”. Nos basamos en la idea de que un 30% de los alimentos que se producen se pierden. Con esos alimentos, que entre todos tiramos a la basura, se podría alimentar casi a 800 millones de personas que pasan hambre en el mundo de manera habitual. El logro es la sensibilización, ya que se dirige a todos los estratos de la sociedad, desde los productores de alimentos hasta los consumidores, que somos los que más tiramos. La campaña ha tenido muy buena acogida y estamos muy satisfechos porque ha habido mucho eco en todas las publicaciones nacionales y extranjeras y creo que ha sido un acierto plantear ese lema. Además, hay más de 600 proyectos que se van realizando durante el año. Todos ellos centrados en los cinco tipos fundamentales: la educación, la sanidad, el medio ambiente, la agricultura y el apoyo a la mujer. Todos los años se revisan los países de acuerdo con su situación económica y sus necesidades para decidir cuáles están incluidas en nuestra oferta y cuáles no.

¿En qué países habéis actuado este año?

Hemos actuado en más de 60 países, aunque el país más importante tradicionalmente siempre es la India, donde se hacen anualmente alrededor de 100 proyectos. Casi una quinta parte de los que hacemos en todo el mundo. Y después, por continentes, estaría África. Allí, hemos financiado 273 proyectos de desarrollo durante el 2016. Además, para combatir el hambre, trabajamos en dar una respuesta a la hambruna y a la emergencia alimentaria en Sudán del Sur y el cuerno de África. En este caso, son proyectos específicos que no son de desarrollo porque lo único que estamos tratando es procurar que la gente no se muera de hambre. Después, trataremos que obtengan un medio de vida adecuado, pero lo principal es que no mueran de hambre. Además, Manos Unidas está apoyando todas las campañas relacionadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Durante los últimos nueve años, cada campaña anual se centraba en uno de los objetivos del milenio y desde 2015, en los ODS.

Eladio Seco | Fotografía Ana Enguídanos Baena

Eladio Seco | Fotografía Ana Enguídanos Baena

¿A qué retos se enfrenta Manos Unidas en los próximos años?

Lo más importante ahora es sensibilizar. En la campaña de desperdicio de alimento, tenemos que contar con todos nuestros conciudadanos, tenemos que hacerles ver que no podemos comprar más de lo que necesitamos. Por otra parte, exigimos de manera permanente a las autoridades que sean conscientes que sin el apoyo de los estados, esto no se puede resolver. De nuestros ingresos anuales, que están alrededor de 45 o 50 millones de euros, solamente recibimos de ayuda oficial un 8%, el resto es ayuda privada. Eso debería de cambiar. Afortunadamente, nosotros tenemos un gran apoyo de los ciudadanos y con eso podemos seguir adelante.

En cuanto a la campaña, aún no hemos anunciado la del año que viene, pero estará en la misma línea: la solidaridad. No podemos quedarnos satisfechos con lo que tenemos, sabiendo de la cantidad de gente que está pasando hambre, en la miseria, que no tiene educación, que no tiene sanidad. Y hay que ser responsables, hay que comprometerse y hay que compartir. Ése va a ser el lema del año que viene.

Hablábamos antes del apoyo ciudadano, el equipo de Manos Unidas está formado por socios, voluntarios… ¿Qué papel juega el sector privado y la sociedad civil?

Los socios y donantes tienen un papel muy importante. Un 26% de nuestros ingresos proceden de la colecta que realiza Manos Unidas una vez al año. Y más de un 40% procede de socios y donantes. Eso desde el punto de vista económico y desde el punto de vista de apoyo, somos una asociación de voluntarios. Somos todos voluntarios, excepto algunas personas que por su puesto necesitan una dedicación que un voluntario no puede cubrir. Y todas las personas que tienen una posición de dirección han de ser obligatoriamente voluntarios. Manos Unidas no podría existir sino fuera por los voluntarios. Tampoco viviría sin los socios, que nos aportan su ayuda económica. Al final, es la sociedad, con sus donativos y el voluntariado, la que hace que podamos cumplir nuestros objetivos. De ahí la importancia de la sensibilización, para que eso siga, no solo en su día a día, sino para que Manos Unidas continúe creciendo y podamos hacer, cada vez, más proyectos y ayudar al desarrollo de los países más pobres.

En estos momentos, todos los países son países en desarrollo sostenible y el fin último es conseguir cumplir los 17 objetivos. Según el Índice de los ODS, España ocupa el puesto número 30 de un total de 149 países comprometidos con estos objetivos y de los 17 objetivos, nuestro país solo aprueba en igualdad de género, de momento. Según su opinión, ¿qué medidas se han tomado para conseguirlo?

España lleva muchos años luchando por la igualdad entre el hombre y la mujer y se ha avanzado muchísimo. No me extraña que sea el objetivo que cumplimos. Y estoy muy orgulloso y satisfecho de ello. Otra cosa es que se cumpla en los países donde Manos Unidas actúa, por eso nosotros seguimos insistiendo. Pero no puede cumplirse él solo, si los otros no se cumplen. Y lo mismo puede ocurrir en España, es decir, aquí sigue habiendo hambre y miseria y no podemos olvidarlo. Hay que cumplir los 17 objetivos para que de verdad avance el desarrollo y nos sintamos satisfechos por estar haciendo algo de cara al 2030. Es una pena que sea el único que se cumple, de aquí a 2030, a lo mejor conseguimos cumplir alguno más, es nuestro deseo y es lo que vamos a intentar.

Eladio Seco | Fotografía Ana Enguídanos Baena

Eladio Seco | Fotografía Ana Enguídanos Baena

En España, los peor parados son los objetivos que tienen que ver con el empleo, la investigación, el reciclaje de residuos municipales, la biodiversidad o la ayuda al desarrollo. ¿En qué tipo de medidas los gobiernos deberían hacer hincapié?

Los organismos deben hacer hincapié en todos los ODS para poder cumplir la Agenda2030. E insistir, sobre todo, en la pobreza cero, que es el objetivo 1, y la lucha contra el hambre. Eso son los objetivos que Manos Unidas tiene como bandera, por los que pelea y lucha cada año en todas sus campañas. Y, por otro lado, hay otro muy importante que es el apoyo a la agricultura y al pequeño agricultor. Consideramos que es importante porque es una forma de aumentar la productividad y que no se desperdicie tanto alimento como desperdiciamos.

Si ahora cerráramos los ojos y al abrirlos estuviéramos en 2030, ¿qué le gustaría encontrarse?

Me gustaría encontrar todos los objetivos cumplidos, con todas sus metas, pero me temo que no va a ser así. En fin, trabajamos para que sea posible.

Arranca #SomosSalvador en Valencia

El pasado miércoles día 17 de mayo, la ONG CESAL inauguró en Valencia la muestra #SomosSalvador con un gran éxito de público. La Estación del Nord es el punto de partida de la exposición, en la que se destaca la función que tiene la educación en El Salvador como vehículo para combatir el ambiente de violencia en el que está sumido el país, donde el número de homicidios es comparable con el de un país en conflicto.

Al evento asistieron  Roberto Jaramillo, Concejal Delegado de Cooperación al Desarrollo y Migración del Ajuntament de València; Federico Buyolo GarciaDirector General de Cooperació i Solidaritat de la Generalitat ValencianaCarlos Fernández Arteaga, Director de CESAL El Salvador; David Bravo, Director de Estrategia e Innovación de CESAL; y Alberto Plaautor y fotógrafo de la exposición.

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DECLARACIONES:

En su intervención Jaramillo aseguró que «en casos de violencia o desestructuración como sucede en El Salvador, la visibilización es el punto más importante para encontrar su solución y para ello en Valencia se ha creado una concejalía propia y a la que se ha de dotar económicamente». Además se reafirmó en el compromiso claro con el 0’7 para lo que se ha multiplicado por cuatro el presupuesto.

Por último reiteró el compromiso del ayuntamiento de Valencia con proyectos de cooperación y solidaridad como #SomosSalvador. «Llevamos trabajando con la ONG CESAL desde 2011 y tenemos cuatro proyectos en El Salvador actualmente. Mientras los países europeos se escoran a la extrema derecha, los valencianos estamos a la altura como hemos demostrado».

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Por su parte, el Director General de Cooperació i Solidaritat de la Generalitat Valenciana Federico Buyolo Garcia manifestó que la muestra #SomosSalvador «demuestra algo más que la cooperación y ese algo más son las personas. Se llega a la persona, porque la solución está ahí, en rescatar personas cuyo futuro se ha roto por la violencia. Y proyectos como este llegan a esas personas y cambian sus vidas. Queda mucha gente por rescatar y ahí queremos y debemos estar nosotros. El pueblo valenciano estará siempre ahí para llevar la solidaridad donde hay desigualdad».

Buyolo también quiso resaltar y agradecer la labor realizada por Alberto Pla de «informar, sensibilizar y mostrar esas experiencias». en esta muestra. También tuvo palabras de gratitud para ADIF por sumarse a este proyecto cediendo sus espacios para la muestra a lo largo del país.

El Director de la ONG CESAL en El Salvador, Carlos Fernández, afirma que «alejar a los jóvenes de la violencia supone un desafío que requiere la implicación de todas las partes, de ahí, que para CESAL, además de la educación, sea imprescindible desarrollar en la juventud su implicación política y formar para su integración social y laboral».

El objetivo de CESAL en El Salvador es ofrecer a través de su trabajo alternativas a la juventud, que desde temprana edad buscan en las pandillas un sentido de pertenencia y un lugar donde refugiarse. Dentro de la oferta formativa ofrecida por la ONG, se encuentran talleres de mecánica, carpintería, pintura, entre otros. Unos enfocados a su inserción laboral y otros planteados como una oportunidad distinta de ocio y de integración social, manteniendo así a los jóvenes alejados de las bandas.

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Exposición

La exposición cuenta con una muestra fotográfica y seis píldoras audiovisuales, en las que 6 protagonistas nos muestran a través de sus vivencias personales, las diferentes problemáticas en las que está sumido el país como la violencia de género, la violencia política o la falta de empleo.

La última tecnología también está presente en la exposición. Una experiencia 360 nos permitirá acercarnos de forma más directa a las actividades de la organización y a los beneficios que genera sobre el mismo terreno.

La exposición cuenta con la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la colaboración de empresas como Adif y Fundación SEUR, que permitirán que la muestra esté presente en diversas ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga, Bilbao y Zaragoza.

 

CESAL y su reto a la juventud española con Vooltea

#SomosSalvador forma parte del programa educativo VOOLTEA que reta a jóvenes de toda España a «darle la vuelta a un mundo» de pobreza y exclusión en la que viven millones de personas en países como El Salvador, Honduras, República Dominicana, Perú y Haití. A través de vídeos, informaciones, juegos y diversas pruebas se propone acercar a la sociedad española, especialmente la más joven a que se acerquen a los principales problemas que nos afectan como habitantes de este planeta.

La ONG CESAL es una ONG de cooperación al desarrollo y acción social, nacida hace casi 30 años y presente en 14 países del mundo. Promueve el desarrollo humano de las personas más desfavorecidas, impulsando procesos de largo plazo donde la protagonista es la persona.

CESAL ha confiado la elaboración de #SomosSalvador y de los reportajes audiovisuales a la Agencia de Comunicación Social – Alberto Pla.

 

Más información y contacto | CESAL

Cali Hornos 658.984.460 calihornos@cesal.org

José F. Crespo 630.051.570 jcrespo@cesal.org

 

2015 llega con la #RevoluciónPositiva

Recuerdo la primera vez que cogí mi cámara y me fui a la India para registrar los proyectos de dos organizaciones. Desde entonces, no hemos parado de trabajar en otros países del mundo con pasión, entusiasmo y sobre todo, positividad.

Hoy, varios años después presentamos la nueva web que comienza con este nuevo año. Hemos crecido, creado nuevos departamentos, nuevos directores e invertido en equipo técnico. Sin embargo, hay algo que no ha cambiado, nuestras ganas de seguir comunicando desde las imágenes, el diseño y la creatividad con toda la pasión y el amor por generar una sociedad más justa y humana.

Os invitamos a navegar por la nueva web y a estar a atentos de las últimas novedades que iremos colgando. Estamos dispuestos a cambiar el mundo, a hacer una revolución desde la comunicación social, una #RevoluciónPositiva