: Un Sol para Dominicana

La Romana presenta «Un sol para Dominicana»

La Fundación SOLCA presentó el martes 15 de marzo en Multiplaza La Romana (República Dominicana) la exposición fotográfica de “Un sol para Dominicana”. La muestra realizada por el fotógrafo y documentalista español Alberto Pla pretende concienciar a la sociedad dominicana acerca de los beneficios que supone la educación para todas las comunidades con la idea de que el Sol pueda brillar para todos por igual.

Con motivo de esta inauguración, alrededor de 120 invitados se concentraron en los cines Caribbean del propio centro para asistir a la presentación de la película documental que acompaña a la exposición y que muestra los trabajos de la Fundación SOLCA – Solidaridad Calasancia.

El acto inició con las palabras de la gerencia de Multiplaza La Romana. Seguidamente el Presidente de la Fundación SOLCA, P. Francisco Montesinos, destacó la importancia de la educación en la obra calasancia. Y por último, el Sr. Rubén García Mulet, Director de la Fundación, comentó la importancia de esta iniciativa para que el público general conozca y valore el trabajo que se realiza en educación y salud como parte de la transformación de este país.

La velada fue compartida por personas ilustres y reconocidas del mundo empresarial e institucional de La Romana, así como diferentes medios de comunicación y otros amigos y colaboradores de la fundación.

Finalizada la proyección, los asistentes y el público de la plaza pudieron admirar la exposición fotográfica que se mostrará en los pasillos de Multiplaza hasta el día 29 de marzo. El acto concluyó con un sencillo brindis.

Está previsto que también “Un sol para Dominicana” recorra otros puntos del país para que el sol siga brillando y mostrando los beneficios de la Fundación SOLCA.

Fundación SOLCA una organización que impulsa los proyectos sociales de la Orden de las Escuelas Pías en República Dominicana, Nicaragua y Costa Rica. Centra sus esfuerzos en el ámbito educativo principalmente, además de sanitario, cultural y deportivo.

La organización consigue beneficiar a más de 7.000 niños y jóvenes, junto a sus familias, luchando por su educación, la prevención de la salud o contra la exclusión social, consiguiendo una mejora significativa de su calidad de vida.

El sol brilla con intensidad en la gran pantalla

Alrededor de 200 invitados se concentraron en los conocidos Aragó Cinema para asistir a la presentación de la película documental de Alberto Pla “Un sol para Dominicana” que muestra los trabajos de la Fundación SOLCA.

El acto fue presentado por el Vicecónsul de la República Dominicana, el Sr. Francisco Mota quien agradeció el trabajo realizado para mostrar una parte de República Dominicana que no se conoce “Gracias por este trabajo que estoy seguro que será muy valorado por todos nosotros”. El Sr. Mota quiso además tener unas palabras para todas las organizaciones que trabajan en el país caribeño “agradecerle a todas las ONGs que realizan una labor eficiente, digna y altruista en mi país”.

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El equipo de «Un sol para Dominicana» de «Alberto Pla – Comunicación Social»

A la presentación asistió el Sr. Federico Buyolo, Director General de Cooperación y Solidaridad de la Generalitat Valenciana, distintas organizaciones como Movimiento por la Paz – MPDL, Fundación por la Justicia, Asamblea de Cooperación Por la Paz – ACPP, la Coordinadora Valenciana de ONGD o la Fundación ITAKA – Escolapios, quienes junto con la Fundación SOLCA desarrollan los proyectos educativos en República Dominicana. También asistieron profesores y alumnos de las universidades CEU Cardenal Herrera, Universidad de Valencia y Universidad Europea de Valencia a través de la Agencia de Traducción Solidaria que colaboran directamente subtitulándolo el documental al inglés. Directores de cine y teatro como Tonet Ferrer, actores como Sergio Villanueva y todo el equipo de la película completaron la sala 3 de Aragó Cinema.

Federico Buyolo y Alberto Pla

Federico Buyolo, Director General de Cooperación y Solidaridad de la Generalitat Valenciana y Alberto Pla, Director de Un sol para Dominicana

El filme llegará a Santo Domingo el próximo 15 de marzo en las pantallas de Caribbean Cinemas, situado en Multiplaza La Romana mientras que continúa su andadura por distintos festivales internacionales. Está previsto que también “Un sol para Dominicana” sea presentado en España en distintos centros culturales y universidades para que el sol siga brillando y mostrando los beneficios de la Fundación SOLCA.

Fotografías de Beatriz Barbas

Bellas Artes brilla con «Un sol para Dominicana»

La Fundación SOLCA y el fotógrafo español Alberto Pla presentaron ayer día 20 de octubre en la Galería Nacional de Bellas Artes la exposición fotográfica “Un sol para Dominicana”. La muestra pretende concienciar a la sociedad dominicana acerca de los beneficios que supone la educación para todas las comunidades con la idea de que el sol pueda brillar para todos por igual.

La inauguración fue abierta por su Eminencia Reverendísima Monseñor Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez quien dio paso a las palabras de la Sra. Nairobi Pérez, Asistente-Administrativa de la Galería Nacional de Bellas Artes en representación de la Directora Marianne de Tolentino quien estaba recibiendo en esos momentos el premio que otorga la Fundación Corripio. A continuación el Padre Francisco Montesinos, Provincial de Centroamérica y Caribe de las Escuelas Pías y Presidente de SOLCA Dominicana recordó a San José de Calasanz reafirmando el firme propósito de luchar por la educación junto con los más necesitados. Rubén García Mulet, Director Ejecutivo de la Fundación SOLCA se dirigió a los presentes, patrocinadores y colaboradores agradeciendo su asistencia y apoyo mostrado a la fundación y en concreto, al proyecto. Cerró los discursos el artista fotógrafo español Alberto Pla (quien dirige la misma agencia de comunicación solidaria que está desarrollando la campaña) con unas bellas palabras motivando al cambio, puesto que como él dijo: “las imágenes que hoy les presento son la prueba irrefutable de que si se quiere, el sol puede brillar para todos por igual”.

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Agatha Ruiz de la Prada con el Director de la Fundación SOLCA, Rubén García, Alberto Pla y Aline Mataix, Jefa de Producción

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Numerosos invitados se dieron cita en la presentación

La velada fue compartida por personas ilustres y reconocidas del mundo empresarial e institucional como el Vice Ministro de Cultura Carlos Sento, artistas y amigos de la fundación, ONG como la española CESAL y profesionales relacionados con el mundo de la cooperación.

Finalmente el coro infantil del Centro Cultural Calasanz de La Puya, dirigido por el Padre Juan, entonó dos canciones a los presentes antes de proyectarse una muestra del documental que se inaugurará de cara a Navidad. El film abrirá una segunda parte de la campaña para seguir sensibilizando sobre la importancia de la educación al mismo tiempo que proyectar la magnífica obra que lleva realizando esta organización desde hace casi una década.

La exposición viajará a partir de enero por diversos lugares de Santo Domingo, como Galería 360, Juan Dolio y La Romana.

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De izda a dcha: Mildret Charlott, acompañante y Aline Mataix (Jefa de producción)

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Alberto Pla, su Eminencia Reverendísima Monseñor Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez, Padre Francisco Montesinos (Presidente de SOLCA) y el Director adjunto de la misma fundación, Rubén García Mulet

También pueden encontrar las imágenes en el Facebook de SOLCA en Fundación SOLCA – Facebook

 

Los héroes de La Romana

Atienden, curan, escuchan, alivian… pero sobre todo acompañan a los enfermos de las seis comunidades donde Fundación SOLCA está presente en varios puntos de la ciudad costera de La Romana.

Son héroes y heroínas anónimas que difícilmente veremos en un programa de prime time en TV. Las cámaras no llegan a donde nadie quiere ir. Donde las mismas familias de los enfermos les abandonan a su suerte porque no pueden o quieren atender.

Son personas que atienden a personas. Sanitarios formados a través de la experiencia o por doctores aferrados a la causa de los más vulnerables. Los promotores de salud consiguen adquirir conocimientos para no dejar abandonado al más desvalido. Y citan a Mateo 25:36 cuando les preguntamos: “Estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí”. Aferrados tal vez por una fe inquebrantable, pero sobre todo por una humanidad difícilmente medible.

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Promotores de Fundación SOLCA con parte del equipo de «Alberto Pla»

«Son mujeres guerreras» como decía José, (un enfermo que brillará con luz propia el próximo 20 de octubre en la exposición en la Galería Nacional de Bellas Artes de Santo Domingo). Después de visitarle en su casa, de apenas 5 metros cuadrados de chapa y madera, convaleciente después de sufrir una trombosis hace dos años, sentado en la única silla que tiene (entre tres promotoras que aparecen en esta fotografía) sonríe, alegre… emocionado de saber que son ellas las que le brindan una mano, le traen la comida y medicamentos. Una legión de mujeres y hombres solidarios, que con con lo puesto (un “poloché” verde o blanco) hacen de todos los que atienden su familia.

Ellos, con una pasión incombustible por los más desfavorecidos son la cara de La Romana. Los que no tienen nada y lo dan todo. Los que hacen honor, no solo a una Fundación desvivida por los más pobres, sino a la misma dignidad humana que nos hace en esencia, personas.

En la imagen de portada y artículo el equipo de promotores de salud de la Fundación SOLCA con parte del equipo de producción de «Alberto Pla».
En la imagen de cover, el centro de salud de P.Cavaloto donde reciben atención primaria y pediátrica los habitantes de La Romana que cuenta además con una farmacia.

Conversatorio en ITLA (Santo Domingo)

El próximo martes 6 de octubre a las 2pm Alberto Pla estará en el Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA) (Santo Domingo) hablando sobre como si se quiere, el sol dominicano puede brillar para todos por igual. Le acompañarán Aline Mataix, jefa de producción y Carlos García de las Heras, director técnico y operador del equipo y del proyecto “Un sol para Dominicana” que están desarrollando en República Dominicana.

El proyecto pretende mostrar desde una visión positiva la red de voluntarios y centros culturales que desarrolla la Fundación SOLCA en el país, aportando atención sanitaria y  educación en valores, deporte o apoyo en lectura.

Hay otro mundo

Hay otro mundo. Lo vi en Mozambique, la India, Haití… y lo olvido cuando llego a Valencia, la ciudad que me dio las oportunidades que no tienen miles de dominicanos en asentamientos informales. Hay otro mundo, lo vemos cuando llegamos aquí, pero pronto se difumina entre nuestra burbuja de confort cuando volvemos al nuestro.

Siria es el gran ejemplo, otro de esos mundos que solo existen en las pantallas de algunos de los telediarios y que ahora parece que ha salido directamente de la TV para entrar de golpe en nuestro universo, y tener que quitarnos –todavía con resignación– las manos de los ojos para enfrentarnos a una realidad que todavía renunciamos.

Hoy lunes ha sido día de contacto y cubos de agua fría. Día de quitarnos la venda de los ojos y pisar lo que hasta ahora solo veíamos a través de una pantalla de ordenador. Aquí también hay otro mundo muy alejado de la cafetería de diseño con jardineras blancas en la esquina de mi barrio. Alejado también del río con campos de fútbol y rugby. En mi mundo todavía se puede pasear a las 03:00 volviendo de tomar una copa en cualquier terraza de la ciudad, y no existen verjas custodiando las puertas. Los perros no tienen pulgas ni vagan sueltos, las mujeres van bien vestidas y los niños van a la escuela. En mi mundo el pobre es raro, el almuerzo es diario y generalmente, quien la hace la paga.

Hoy lunes me acuerdo de esos otros mundos que un día vi, sentí y quedan en mi inconsciente. Realidades olvidadas quizá como mecanismo de supervivencia, defensa o qué se yo. Sin embargo volvemos, hay tanta vida en estos lugares, tanto amor entre la tragedia, tanta vida entre tanta pobreza. Hay algo que tenemos que contar y mucho que debemos aprender. Por el momento me quedo en este mundo, me acompaña un equipo maravilloso. Mañana sale el sol: “un sol para Dominicana”.

Fotografías de cover y portada de Carlos García de las Heras. Barrio de la puya. Septiembre de 2015.

Por qué “Un sol para Dominicana”

Probablemente el sol es uno de los elementos más incuestionables que une a todos los seres humanos. Y si hablamos del sol dominicano, se convierte en una fuente de energía para los quehaceres diarios, además de un seguro para el turismo de resort. El sol dominicano, –el mismo astro que baña de luz las playas y comunidades dominicanas­– parece ser que no lo hace con la misma equidad en todos y cada uno de los puntos.

Rep. Dominicana (según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en el país) genera una actividad 12 veces más grande que en 1960 creciendo a una tasa del 5.4%, promedio anual en los últimos 48 años. Gran parte de este capital podríamos decir que viene gracias a la estrella madre del sistema solar, puesto que los ingresos por turismo (junto con los de divisas y exportaciones) son 15 veces superiores a niveles de 40 años atrás. Sin embargo el país presenta un índice de desarrollo humano medio de 0.702 (2013), lo que la sitúa en el número 96 entre 166 países del mundo según el Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2013 del PNUD.

Algunos indicadores económicos junto el aumento de la esperanza de vida o el aumento de la matriculación en primaria apuntan en buena dirección, pero todavía con grandes desigualdades. La misma fuente apunta a que no todos los dominicanos acceden a las mejoras y al ajustar por desigualdad el índice de Desarrollo Humano, pierden un 25% de su valor, lo que el PNUD le sitúa en el país número 40 de 139 con mayor pérdida. Recordemos que Haití, su país vecino corre peor fortuna, siendo a día de hoy el país más pobre de toda América.

Existen organizaciones que lidian con la desigualdad otorgando servicios humanitarios, o en el caso de Fundación SOLCAde la Orden de las Escuelas Pías–, impulsando proyectos sociales. SOLCA en concreto, focaliza sus esfuerzos en el ámbito educativo principalmente, además del sanitario, cultural y deportivo. Es con ellos con quienes desarrollamos este trabajo con el objetivo de mostrar los beneficios de educar a más de 7.000 niños y jóvenes, generar planes de salud para comunidades desfavorecidas o programas deportivos, luchando de esta manera contra la exclusión.

Nos encanta “la Dominicana” de coctel, piscina y playa, no nos vamos a engañar. Pero nos negamos a encontrar –tras los muros que rodean los macro resorts de ocio caribeño– personas en situación de pobreza y extrema pobreza. Nos encanta el sol que nos permite disfrutar de paisajes idílicos prácticamente todo el año, pero queremos que el mismo sol que brilla en todos estos paisajes lo haga en todas las zonas derribando las barreras de la desigualdad.

Un documental y una exposición fotográfica es el material que proponemos para mostrar que un sol que irradie de la misma manera a todos es posible. El país sigue despertando, pero es necesario mostrar los beneficios que hace SOLCA para seguir ayudándoles y encontrar la prueba de que “un sol para Dominicana” es posible.

Biografía consultada

http://datos.bancomundial.org/pais/republica-dominicana

http://www.do.undp.org/content/dominican_republic/es/home/countryinfo.html

Fotografía de cover extraída de susurradordeballenas.com |  www.susurradordeballenas.com/conservacion-de-la-naturaleza-en-la-republica-dominicana

Fotografía de portada de los niños de Rubén García (Fundación Solca)

Fotografía de portada del paisaje extraída de www.todoviajes.com | www.todoviajes.com/imperdibles/republica_dominicana

Cuéntame La Puya

Es una tarde muy fría. Ella camina con dificultad luchando contra el viento, siguiendo el sendero entre los árboles. Tiene prisa, debe llegar cuanto antes. ¡No te entretengas por el camino! Revisa su cesta, la miel, las tostadas, un poco de mantequilla. Una merienda exquisita. Hace tanto tiempo que no ve a la abuelita, ¡va a estar tan contenta! Imagina la casa caliente, la olla en el fuego y un montón de libros por leer. Acelera un poco el paso sintiendo que el peligro está cerca. Si tarda mucho en llegar su abuelita se preocupará tanto por ella… Y Dionelys pasa la página mientras suspira, ¡tiene suerte esta niña!, se dice, mi abuelita no está en casa cuando llego con ganas de merienda, ella tiene que buscar cada día con qué sacarnos adelante. Si hay algo de comer, tal vez sea arroz y frijoles, y si no, un poco de agua, dos galletas y hasta mañana. Pero yo tengo suerte, mi abuelita hace lo que puede, ella es laque nos cuida, porque mi mamá tuvo que salir del país y de mi papá, que vive con su otra familia, no sabemos nada. Además, yo tengo cuatro hermanos mayores que me defienden, ¡ellos sí son fuertes! Se hacen respetar en La Puya. Al pequeño lo cuido yo, por eso a veces no voy a la escuela, para quedarme con él y hacer algunas tareas de la casa. Mi abuelita dice que es lo que me toca por ser chica, y que más adelante, si se arregla la cosa, podré aprender a leer y escribir para no tener que adivinar las historias de los libros por los dibujos. Y yo creo lo que me dice.

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Panorámica de Aguacate. Una de las zonas más empobrecidas de La Puya. Fotografía: Rubén García Mulet

Mientras ella piensa, el agua del océano se agita violentamente, y él grita ¡socorro! ¡socorro! Pero nadie le oye en medio del agua que sube y baja como una noria de feria. Llueve con fuerza, los truenos golpean con un ruido metálico. No puede mover las piernas ni los brazos, los siente tan pesados que cree que en cualquier momento se le saldrán los clavos oxidados. ¡Pero si ya no soy de madera, se supone que puedo nadar! Intenta de nuevo el movimiento. No responden. De repente decide que no puede más, y comienza a hundirse lentamente. El fin se acerca. Allá lejos cree ver una sombra gigante que se mueve y nada con fuerza hacia él. En unos segundos siente que el agua le arrastra hacia la oscuridad, un ruido de terremoto, unas fauces, maderas rotas… Y Melvin pasa la página, pensando que el agua de la lluvia no es tan tremenda, y que en La Puya todos los niños salen a la calle cuando llueve fuerte. Realmente es una alegría, dejarla caer, sentir que corre por la piel, por las calles, por los tejados. Lo más duro es cuando, después de muchos días de lluvia, si es época de tormentas, el agua del río sube y llega con más fuerza arrastrando piedras, basura y lodo, y se lleva muchas de las casas de zinc que construyen allá abajo. Eso es lo peor. ¡Y seguirán construyendo en el mismo lugar de siempre! Lo bueno es que no hay clase en muchos días, porque da igual si vamos o no, ¡total es perder el tiempo! Así que mejor uno se queda en casa, tumbado sin hacer nada, jugando al dominó, o en el colmado pasando el rato con música fuerte, o buscando por la calle qué hacer. Hay muchas posibilidades para matar el tiempo en el barrio.

Mientras busca qué hacer, ya otros han encontrado el camino para seguir. Ella ayuda a levantarse del suelo a un señor metálico que insiste continuamente en que lleva mucho tiempo sin poder moverse por necesitar aceite en las articulaciones. Un perro le ladra y el señor del tamaño de un árbol se asusta. ¡Qué gente más rara se encuentra en esta senda amarilla! Pero por supuesto que le ayudaré, dice ella, todos necesitamos que nos quieran, sobre todo si nos falta un corazón que pueda sentir, doler y enamorarse. Con el dedo dibuja sobre la lata del pecho cubierta de tierra un corazón grande que pueda de momento aguantarle en el viaje. Así seguiremos juntos este largo camino, le dice, y trataremos de enfrentar cualquier peligro. Al pasar la página, Daniela Carolina piensa que, de la misma forma que en este país extraño hay hadas y brujas malvadas impidiendo a la gente vivir en paz, también en La Puya hay que evitar encontrarse a la mala gente que siempre ronda, como la que atracó anoche en el Aguacate. Por eso ella aprendió a moverse con cuidado por las estrechas calles y escaleras empinadas de millones de escalones que atraviesan el barrio. No estamos para cuentos, dice la gente mayor, la cosa está poniéndose fea, ya la violencia está en todas partes y cualquiera hoy te saca un arma para llevarse cualquier trasto viejo. Pero yo creo que exageran y que habiendo tanta gente buena no hay de qué preocuparse. Uno siempre sobrevive en La Puya. Si no hay cancha, se juega a pelota en la calle, si no hay agua se lava cuando llegue, y si no hay libros se coge para el Centro Cultural Calasanz que algo encontraremos.

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Un hombre camina entre el barrio de La Puya. Fotografía: Rubén García Mulet

Mientras busca remedios sencillos a problemas cotidianos, Daniela se da cuenta que todos los demás se han ido. Así que cierra el cuento, lo deja sobre la mesa y sale corriendo de la biblioteca del Centro, dejando a Estephanie, la encargada de lectura, ordenando baldosas amarillas, ballenas y caperucitas en las estanterías. Corre precipitadamente por las escaleras, pasa por la sala de cursos, el aula de arte y manualidades, el espacio de campamentos y llega al patio de arriba, el de deporte. En ese momento se está encaramando al techo Miguelito que, poco a poco, con un ritual parsimonioso, se arregla el parche en el ojo tuerto, las puntas de los bigotes, el pañuelo de la cabeza y la pata de palo, que es fundamental para todo buen capitán pirata.

El clamor de los niños perdidos es ensordecedor. Todos diferentes, unos más altos, otros más bajos, algunos medio sucios, bien arreglados, desnutridos o gordos, contentos o cansados. Muchos descalzos. Cada niño con su historia, con su cuento propio en esta gran familia de soñadores. Ellos vitorean a su líder, que les hace una señal para que guarden silencio. Miguelito, tratando de poner gravedad en su tono de voz, proclama por fin que el Centro Cultural Calasanz es su espacio, de todos ellos, niños, jóvenes y gente de futuro. Anuncia, con la solemnidad que el momento merece, que aquel será para siempre su hogar, abierto a todos, y que en él surcarán las turbulentas y difíciles aguas de La Puya, para seguir viajando a otros mares del saber, para seguir aprendiendo, inventando y soñando.

Al clavar la bandera pirata, y desplegarse ante ellos el emblema multicolor del Centro, todos los niños perdidos arrancan en aplausos y tiran sus sombreros de papel al aire, mientras el barco calasancio se pierde en el horizonte. Y hoy en día sigue navegando, cada día mañana y tarde, en invierno y en vacaciones, y lo hará mientras queden en La Puya tantos niños como historias que contar…

Texto y fotografías de Rubén García Mulet. Dircom de Fundación SOLCA

Un sol para Dominicana

Fundación SOLCA y Alberto Pla se unen para desarrollar una campaña de comunicación social en República Dominicana. El trabajo estará compuesta por cinco cortos documentales y una exposición fotográfica que girará por el país caribeño.

“Un sol para Dominicana” se registrará y difundirá en República Dominicana, conocida principalmente por sus paisajes idílicos y con un clima excelente prácticamente todo el año. Sin embargo, el mismo sol que atrae a miles de turistas, no brilla de la misma manera para todos sus habitantes. Medios sanitarios escasos, deficiente calidad educativa o mejores alternativas de ocio son sólo algunas carencias con las que lidia la fundación a diario, que afectan especialmente a niños y jóvenes.

Este nuevo proyecto relatará la historia de varios beneficiarios y educadores a través de cinco cortos documentales que serán proyectados en una TV dominicana. Cinco historias de superación que servirán de ejemplo para mostrar los beneficios que supone SOLCA para éstos jóvenes y sus familias. Los capítulos aterrizarán posteriormente en las redes sociales.

Fundación SOLCA una organización que impulsa los proyectos sociales de la Orden de las Escuelas Pías en República Dominicana, Nicaragua y Costa Rica. Centra sus esfuerzos en el ámbito educativo principalmente, además de sanitario, cultural y deportivo. La organización consigue beneficiar a más de 7.000 niños y jóvenes, junto a sus familias, luchando por su educación, la prevención de la salud o contra la exclusión social, consiguiendo una mejora significativa de su calidad de vida.

Por su parte, Alberto Pla lleva desarrollando con su equipo proyectos de comunicación social junto a organizaciones en India, Mozambique o Haití. Como fotógrafo ha expuesto en ciudades como Valencia, Madrid, Barcelona, Londres y Miami en el marco de Art Basel. Como documentalista recientemente presentó “El corazón de Haití” en el Festival Internacional de Cine de Alicante. La visión positiva y esperanzadora de sus trabajos le ha llevado a recoger premios de la Fundación de Derechos Civiles o haber sido nombrado en 2014 como una de las tres personas más talentosas de la Comunidad Valenciana.

Desde el 13 de septiembre y durante un mes, el equipo formado por Alberto Pla como fotógrafo y director del proyecto, Aline Mataix como jefa de producción, y Carlos García de las Heras como director técnico y operador de cámara, registrarán y difundirán esta realidad en la misma línea de los anteriores trabajos, con una visión optimista y motivadora.

El lanzamiento se espera para mediados de octubre de 2015 con la misión de sensibilizar, al mismo tiempo que atraer recursos para SOLCA que lucha para que el sol salga -de manera más equitativa- para todas y cada una de las familias del país.

Fotografía de la portada y del texto: Rubén García